En noviembre, la economía estadounidense añadió 64.000 empleos no agrícolas, superando las estimaciones de 45.000 que habían anticipado los analistas. El resultado contrasta con la caída de 105.000 puestos registrada en octubre y refleja una recuperación notable en sectores clave. La tasa de desempleo subió al 4,6%, aunque parte del incremento obedece al regreso de trabajadores que habían abandonado temporalmente la búsqueda activa.
Los datos confirman que el mercado laboral estadounidense mantiene resiliencia pese a señales de moderación en el ritmo de crecimiento económico. Sanidad, construcción y asistencia social lideraron la creación de puestos, compensando ajustes en otras áreas. El desempeño supera las expectativas en un contexto de incertidumbre global y mantiene el ingreso disponible de los hogares en niveles sostenibles.
En España, la evolución positiva del mercado laboral estadounidense se interpreta como una señal de estabilidad macroeconómica global. Un entorno de creación de empleo sólido en EE. UU. suele sostener el consumo internacional, reducir la volatilidad financiera y ofrecer un marco más predecible para las decisiones de inversión. Para la economía española, abierta y dependiente del comercio exterior, este contexto favorece la planificación empresarial y contribuye a mantener expectativas de crecimiento moderado y empleo estable de cara a 2025, especialmente en sectores ligados a la demanda externa y a la financiación.
El mercado laboral de EE. UU. supera las previsiones y envía señales positivas a España
En noviembre, la economía estadounidense añadió 64.000 empleos no agrícolas, superando las estimaciones de 45.000 que habían anticipado los analistas. El resultado contrasta con la caída de 105.000 puestos registrada en octubre y refleja una recuperación notable en sectores clave. La tasa de desempleo subió al 4,6%, aunque parte del incremento obedece al regreso de trabajadores que habían abandonado temporalmente la búsqueda activa.
Los datos confirman que el mercado laboral estadounidense mantiene resiliencia pese a señales de moderación en el ritmo de crecimiento económico. Sanidad, construcción y asistencia social lideraron la creación de puestos, compensando ajustes en otras áreas. El desempeño supera las expectativas en un contexto de incertidumbre global y mantiene el ingreso disponible de los hogares en niveles sostenibles.
En España, la evolución positiva del mercado laboral estadounidense se interpreta como una señal de estabilidad macroeconómica global. Un entorno de creación de empleo sólido en EE. UU. suele sostener el consumo internacional, reducir la volatilidad financiera y ofrecer un marco más predecible para las decisiones de inversión. Para la economía española, abierta y dependiente del comercio exterior, este contexto favorece la planificación empresarial y contribuye a mantener expectativas de crecimiento moderado y empleo estable de cara a 2025, especialmente en sectores ligados a la demanda externa y a la financiación.


