Las dos primeras poseen esa cualidad diferenciadora de la Semana Santa de esta ciudad: las Vegas. Y fue precisamente momentos antes a éstas que la de Abajo celebró el encuentro de sus cuatro imágenes: Niño perdido, Dulce Nombre de Jesús, Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora de la Paz Coronada en una abarrotada Plaza de San Sebastián.
Instantes después todo el público se trasladó para correr y ver correr las vegas de esta cofradía en la que algún que otro hermanaco y público tropezó.
Después llegó el momento más emotivo: el encuentro de la Virgen de la Paz con la del Socorro en la Plaza de Santo Domingo mientras la Cofradía del Socorro subía su vega.






