La primera vez se denegó la libertad porque la Fiscalía entendía que no se daban los requisitos, debido a que en ese momento consideraban que existía alarma social, riesgo de fuga y una posible manipulación de las pruebas recabadas, según informaron las citadas fuentes.
Los hechos sucedieron el pasado 17 de enero cuando presuntamente el anciano de 72 años acabó con la vida de su hijo, al que habría matado a golpes con una machota tras una discusión, según informaron en su momento fuentes cercanas a la investigación.
Los vecinos comentaron el día del suceso que las peleas con el fallecido eran constantes hasta tal punto, señaló una vecina, que la Policía Local tenía que ir hasta la casa «un día sí y otro también».
El padre es un agricultor jubilado con 11 hijos y sin un solo antecedente. Por el contrario, el fallecido, de unos 40 años de edad, tenía un amplio historial delictivo. Así, según explicaron en su momento las fuentes consultadas, pasó un tiempo en prisión y estaba dentro de un programa de vigilancia judicial, por delitos de hurtos y robos.
La víctima llevaba residiendo en casa de sus progenitores aproximadamente un año, junto con el padre, la madre y un hermano, que volvió al domicilio familiar poco antes del suceso.
A pesar de las rondas que a menudo hacía la policía por la vivienda, no se pudo evitar el trágico suceso. Ahora se solicita la libertad del anciano de 72 años por su avanzada edad.



