Fanny Beaudoin presentó a concurso el relato La vecina, ambientado en lo que podría ser una calle de cualquier barrio de Antequera, y en el que se describe la emoción del despertar a la lectura, que derriba barreras como la diferencia de edad o la condición social.
María José Amador narra en Billete de ida el vértigo de un viaje con consecuencias imprevisibles. Un viaje en el que la distancia y el destino físicos quedan en un segundo plano ante la personalidad de la protagonista.
Por último, Salvador Rivas describe en Año Cero el ocaso de una sociedad en la que el dinero ha pasado a ser la única referencia positiva, y en la que el amor se vive condicionado por unas oscuras circunstancias.





