Esta iniciativa forma parte de las actuaciones encaminadas a la consecución de los Dólmenes del título de Patrimonio Mundial, tras entrar en la lista indicativa de Patrimonio Mundial el 27 de enero del año 2012. la entrada en este listado es fundamental, según destacan desde el complejo prehistórico, pues si un bien no figura en él al menos con un año de antelación, el país no podrá elevar al Comité de Patrimonio Mundial su propuesta de candidatura.
La celebración de este día contribuye a acercar al ciudadano al conocimiento de todos los lugares Patrimonio Mundial, de gran riqueza cultural y natural, un patrimonio cercano y a veces desconocido.



