
Centro de visitantes
El edificio, de unos 400 metros cuadros -unos 150 metros menos de los previsto inicialmente-, estará integrado en el paisaje. La idea del diseño era recordar el mismo sistema constructivo empleado en su día para recuperar el sendero, creando un espacio «como un mecano, como si fuera una vigueta que se va quebrando”, según lo definió el jefe de servicio de Arquitectura y Planeamiento de la Diputación, Luis Machuca, autor del proyecto, durante su presentación.
El inmueble cuenta un gran espacio diáfano porticado mediante una estructura de madera laminada. A la entrada se situará un mostrador de información y de atención al público, dentro del cual se incluye un área administrativa de trabajo interno. Junto a esta zona se situará la tienda y librería, y enfrente de la misma se reserva un espacio para proyecciones o pequeñas conferencias para explicar a los visitantes el recorrido que van a realizar. En la parte del centro que mira al embalse se situará el espacio destinado a la cafetería-restaurante, que contará con acceso a una terraza exterior.
Aparcamiento
En el proyecto se ha previsto una zona para aparcar unos 200 coches en la mitad oeste de la parcela, mientras que el resto se dedicará para autobuses privados y para el autobús lanzadera que une las dos entradas del Caminito del Rey. De esta forma, los visitantes podrán dejar sus vehículos, recoger las entradas en el centro de visitantes, para luego tomar el autobús que los llevará al comienzo de la ruta.
La entrada del aparcamiento estará justo en la intersección de la carretera MA-5403 con la vía bordea los pantanos. Para ello, se construirá una rotonda que facilite el tránsito en las diferentes direcciones y al mismo tiempo permita la entrada y salida del recinto.


