El embrague del coche es una de las piezas más importantes
que tiene. Su tarea consiste en realizar el cambio de marchas en sincronización
con la palanca de cambios. Para accionarlo, se deberá pisar una palanca, se debe pisar
para cambiar de unas marchas a otras, por éste motivo es una pieza vital que si
se estropea nos puede dejar tirados en una marcha o dificultarnos el cambio a
otra.
Pero por desgracia, el embrague es una pieza que se puede
desgastar fácilmente. Entre que lo estamos utilizando constantemente y que no
lo hagamos del todo correctamente debido a los vicios al conducir.
Aunque llegue un día que con el uso se acabe rompiendo, si
se siguen unas pautas adecuadas, se puede aprender a cuidar esta pequeña pieza
del coche. Únicamente limítate a seguir las instrucciones dadas.
Cambiar
bien las marchas:
- Apretar a fondo y meter la marcha: Para que el cambio sea limpio, aprieta a fondo y mete la marcha que quieras.
- No acelerar mientras está el embrague a tope: Cuando estés cambiando las marchas, nunca aprietes el acelerador ya que esta es malísimo para tu vehículo.
- Soltar hasta la mitad: Una vez hayas cambiado, deberás soltar hasta la mitad el embrague, una vez esté suelto podrás comenzar a acelerar.
- Soltar poco a poco en sincronía: Una vez empieces a acelera, deberás soltarlo poco a poco a la vez que aceleras.
- Soltar: Ahora que ya está suelto, deberás no pisarlo más hasta que cambies de marcha.
- Pisar el embrague innecesariamente: Solo se debe pisar cuando haya que cambiar, sin embargo, muchas personas lo pisan sin querer cuando conducen porque dejan el pie ahí.
- Acelerar demasiado: Otra tendencia es la de acelerar el coche a tope, incluso cuando está el embrague pisado a tope.
- Subir pendientes con el embrague: El problema de muchas personas es que pisan el freno de pie y el embrague para pararse, lo cual desgasta mucho el pedal. En vez de eso pon el coche en punto muerto y tira del freno de mano.



