Jesús Marín, coordinador de la escuela, destacó los 18 años que llevan organizando la escuela de lo que agradeció a los padres, monitores y alumnos. Explicó que el evento del sábado no deja de ser un acto de conciliación entre todos los miembros de esa particular comunidad docente.
Durante la velada se pudo beber, comer y bailar gracias a una ambientación musical e igualmente se entregó un trofeo a la asistencia de alumnos cuyas edades inferiores son los cinco o seis años a los cuales también se les entregó una copa.
También se realizó un sorteo de regalos, entre los cuales destacó una camiseta del Málaga, un chandal y una bicicleta entre otros presentes.
Marín destacó que el beneficio de la barra es para las categorías inferiores del club de Antequera, que con lo recaudado abaratan los costes de la temporada de los equipos federados, que son desde la categoría infantil.
Entre 600 y 800 personas participan cada año en esta fiesta dado el alto número de inscritos a la escuela que «llena el campo de fútbol», día tras día. Es una iniciativa que divierte a los niños, según Marín, quien afirmó sentirse orgulloso de ser coordinador de la escuela más grande a nivel de niños con más de 550 matriculados lo que indica que el fútbol es algo importante pero que especialmente en Antequera tiene mucha afición.
También agradeció la presencia de los medios de comunicación




