La Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Rescate y María
Santísima de la Piedad anuncia que ha comenzado el proceso de ejecución de los
faroles del nuevo trono del Señor del Rescate, encargo que ha recaído en los
artesanos faroleros antequeranos Gonzalo y Rafael Ruiz de la Linde bajo el
diseño del artista Pablo Cortés del Pueblo.
Los faroles, que el Señor del Rescate estrenará el Martes Santo de 2017, siguen las líneas del estilo antequerano tanto en el diseño como en la ejecución. De base octogonal, se asientan sobre un pie de madera de tres patas igual que el de los clásicos candelabros y siguen destacando en él, al igual que en el diseño de la peana, las grandes hojas de acanto natural en caoba mezclándose con las patas de inspiración animal, integrando la piel escamada y las patas de león. Destacan también los medallones de la parte inferior, en los que se representa el clásico Crismón, según detalla Cortés del Pueblo.
Finalmente, desde la Cofradía del Martes Santo adelantan que cada farol será rematado por una corona de inspiración antequerana cuyo dibujo sigue la línea vegetal y a su alrededor, escoltarán ocho flores de la pasión sustituyendo a la clásica azucena de latón, con una clara inspiración más cristífera en este caso, que serán realizadas en orfebrería y plateadas, siendo el punto de distinción del color dentro del conjunto caoba y bronce del resto del trono.
Los faroles, que el Señor del Rescate estrenará el Martes Santo de 2017, siguen las líneas del estilo antequerano tanto en el diseño como en la ejecución. De base octogonal, se asientan sobre un pie de madera de tres patas igual que el de los clásicos candelabros y siguen destacando en él, al igual que en el diseño de la peana, las grandes hojas de acanto natural en caoba mezclándose con las patas de inspiración animal, integrando la piel escamada y las patas de león. Destacan también los medallones de la parte inferior, en los que se representa el clásico Crismón, según detalla Cortés del Pueblo.
Finalmente, desde la Cofradía del Martes Santo adelantan que cada farol será rematado por una corona de inspiración antequerana cuyo dibujo sigue la línea vegetal y a su alrededor, escoltarán ocho flores de la pasión sustituyendo a la clásica azucena de latón, con una clara inspiración más cristífera en este caso, que serán realizadas en orfebrería y plateadas, siendo el punto de distinción del color dentro del conjunto caoba y bronce del resto del trono.



