Este yacimiento, que está declarado Bien de Interés Cultural, es uno de los yacimientos prehistóricos más importantes de la provincia de Málaga y, tras que fuera excavado por la Universidad de Málaga en los años 70-80, estaba siendo investigado en la actualidad por la Universidad de Cádiz, el Neandertal Museum de Alemania y otras importantes instituciones nacionales e internacionales que han detectado restos materiales pertenecientes al Hombre de Neandertal y una secuencia arqueológica de decenas de miles de años de antigüedad.
Los expolios consisten en la apertura de sendos agujeros para acceder a dos de las zonas protegidas de la cueva, la excavación ilegal de ciertas partes de la misma y el destrozo consecuente de materiales arqueológicos.







