
Ladrón dijo que no han recibido ni un solo de los servicios, hasta el punto de tener que comer dos días enteros fuera del hotel aumentando así su presupuesto de vacaciones hasta en 200 euros más».
Esta familia antequerana, compuesta por el matrimonio y tres hijos, decidió este año, al igual que otros anteriores, irse de vacaciones a un hotel para descansar, y escogieron un reconocido hotel de la costa almeriense donde pasar unos días de descanso con amigos y familiares.
David confesó que el hotel cuenta con unas instalaciones magníficas y un servicio muy bueno, sin embargo, esta opinión cambió cuando, al segundo día de permanecer al hotel y mientras estaban comiendo en el buffet libre, todos los trabajadores salieron a la puerta del hotel para manifestarse ya que le debían el sueldo de tres meses. David afirmó que fueron unas tres horas y media o cuatro de desorden y desconcierto. Ante esto, David y su familia decidieron irse fuera a comer, y así han estado durante dos días, realizando todas las comidas, desayuno, almuerzo, merienda y cena en bares de la localidad, lo que ha supuesto un incremento en su presupuesto vacacional, que se suman a los 800 euros y pico que ya pagaron por la estancia en el hotel de cuatro estrellas. David confiesa que apoya firmemente a los trabajadores, ya que sabe que es, cuando hay clientes cuando deben protestar por no pagarles.
Sin embargo, lamenta que haya sido durante su estancia vacacional, ya que de todos los años tienen gratos recuerdos y de este año, «guardaran un sabor amargo”.
Esta familia antequerana, compuesta por el matrimonio y tres hijos, decidió este año, al igual que otros anteriores, irse de vacaciones a un hotel para descansar, y escogieron un reconocido hotel de la costa almeriense donde pasar unos días de descanso con amigos y familiares.
David confesó que el hotel cuenta con unas instalaciones magníficas y un servicio muy bueno, sin embargo, esta opinión cambió cuando, al segundo día de permanecer al hotel y mientras estaban comiendo en el buffet libre, todos los trabajadores salieron a la puerta del hotel para manifestarse ya que le debían el sueldo de tres meses. David afirmó que fueron unas tres horas y media o cuatro de desorden y desconcierto. Ante esto, David y su familia decidieron irse fuera a comer, y así han estado durante dos días, realizando todas las comidas, desayuno, almuerzo, merienda y cena en bares de la localidad, lo que ha supuesto un incremento en su presupuesto vacacional, que se suman a los 800 euros y pico que ya pagaron por la estancia en el hotel de cuatro estrellas. David confiesa que apoya firmemente a los trabajadores, ya que sabe que es, cuando hay clientes cuando deben protestar por no pagarles.
Sin embargo, lamenta que haya sido durante su estancia vacacional, ya que de todos los años tienen gratos recuerdos y de este año, «guardaran un sabor amargo”.


