A las seis de la tarde comenzó la carrera. Cuatro kilómetros de recorrido durante los que los corredores humanos, tuvieron que sortear obstáculos y esquivar a los zombies. Los no-muertos tenían que atrapar a los humanos, quitándoles una a una las cuatro vidas que tenían.
Los ganadores fueron los corredores humanos que alcanzaron la meta contando todavía con alguna vida, que o no perdieron o que encontraron durante el recorrido. Si a esas vidas les lograron sumar algún objeto encontrado durante la carrera, obtuvieron un premio.



